El regreso de un género, la resurrección de un clásico con «40» de los Stray Cats.

Esto es lo que pasa cuando unos auténticos cracks que revolucionaron, o resucitaron un género, se juntan otra vez para recordar que hace 40 años iniciaron un camino lleno de energía y potencia. Hacía 26 años que no sacaban un disco juntos y el regreso no podía ser más logrado. Disco potente, divertido, ágil, frenético, creativo (en un género donde todo parece ya inventado)… Setzer, The Phantom, y Lee Rocker, en plena forma, incluso más maduros y precisos en su sonido, con las técnicas de grabación actuales, contundentes y sonido lleno, denso. Un discazo ha sido el resultado.

Los temas vuelven a ser cortos, aunque alguno se suelta un poco y se alarga, para deleite del oyente, con muchos guiños al sonido clásico (un poco marca de la casa), pero que te evocan épocas pretéritas y te arrancan una sonrisa.

Y todo esto de la mano de uno de los sellos más activos con las raíces de la música americana, como es el sello Mascot (también lleva a Joe Bonamassa).

El vinilo se presenta en doble carpeta, con buena impresión y prensaje de muy alta calidad y grosor. Con letras en una carpeta donde guardas el vinilo y un (siempre agradecido) código de descarga para poder continuar con el disfrute en el coche (mp3).

El arranque del disco es frenético, como ya comentamos, muy a lo Stray Cats, sin esperas ni intros, sin preámbulos, con ritmo y sonido grueso, bien pletórico, guitarras vibrantes y agudas y una técnica fina, elegante, rápida y sobre todo, divertida. Así nos lleva de Cat Fight (Over A Dog Like Me), donde ya se define todo el disco que estás por escuchar y nos traslada directamente a Rock It Off, todos los temas de la mano compositiva de Setzer (excepto uno que ya comentaremos). En este segundo corte se nos presenta un boggie, con aires a George Thorogod, incluso en la voz… como es lógico un tema bailón.

En I´ve Got Love If You Want It, seguimos con la diversión, con aire añejo, sin quitarte esa sonrisa de la cara…y recordando por momentos a Alice Cooper, con un gran walking bass para llegar a Cry Danger, muy, muy Beatles, donde volvemos a cambiar el estilo vocal, modulando y realizando unos interesantes giros musicales. Simplemente geniales. Para llegar a I Attract Trouble, duro, malote, con base pesada, cadencioso y volviendo a jugar con las modulaciones y voces, un poco al estilo de Jon Spencer o de su banda alternativa Heavy Trash (como podéis apreciar, muchos guiños a toda una era sonora americana). Para caer en riffs y detalles muy Ventures. Y rematamos esta cara con Three Time´s A Charm, totalmente al estilo Elvis.

 

 

En la cara B volvemos a los orígenes rockabilly, con un primer tema vacilón y muy de directo, That´s Messed Up, en estructura clásica de blues, un tema largo para llevarnos a When Nothing´s Going Right, filosofía pura, si las cosas no te salen del derecho… veta a la izquierda. Pura actitud en la vida, y encima de forma simpática. Este es el único tema que no firma Setzer.

Ahora nos sumergimos en un tema instrumental, Desperado, muy Ventures, con líneas calcadas y ese sonido garaje y surfero que tanto hace que no se escucha. El bajo es brutal y Lee Rocker no podía defraudar (yo lo seguía a través de sus trabajos en solitario para el sello Alligator, donde demostraba su constante mejoría técnica y gran creatividad musical).

En Mean Pickin´ Mama continuamos bailando y con Elvis en la cabeza, sin decaer la energía ni el ritmo… ya van tres veces seguidas que pongo el disco, es adictivo. Aquí se nota mucho la definición de sonido de estos tres grandes músicos, sin aditivos, sin arreglos exagerados, todo debe ser defendido en directo.

I´ll Be Looking Out For You es algo mas rockera, otra joya que nos ayuda a encarar el final del disco y con unos exquisitos cambios de tono muy estimulantes. Para llegar a la última Devil Train, como gran broche de oro y demostrando como se debe acabar un disco/concierto. Tema que cavalga sobre el ritmo, con remates de guitarra mas roqueros y un estilo algo más tejano.

 

Un gran disco, un gran acierto, y una gran resurrección de una banda e incluso de un género algo apagado los últimos años y un poco relegado a música de culto.

Esto es un buen golpe en la mesa. A disfrutar.

 

 

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