La excelencia de un clásico que definió un estilo. “Dirty Deeds Done Dirt Cheap” de los AC/DC

Título: Dirty Deeds Done Dirt Cheap
Artista: AC/DC
Año de lanzamiento: 1976

La primera impresión con el vinilo en la mano no es del todo agradable, con un diseño de portada feo, muy ochentero (y aun estamos en los 70s) y una definición estética, cuando menos, discutible.

Si bien la cosa mejora al apreciar el insert donde se guarda el vinilo, fotos interesantes y dibujos divertidos. Podemos ver a Bon Scott en su salsa.

Toda esta estética del art-work del disco no te prepara ni te anuncia lo que luego vas a disfrutar… un auténtico discazo de, básicamente, blues. Tal cual lo oyes.

Todo este trabajo se podría definir con una serie de palabras (que serán las primeras que te vendrán a la cabeza en cuanto poses la aguja)… vigor, duro, contundente, blues, clásico y rítmico.

Hasta te puede parecer distinto a lo que puedes esperar de AC/DC, aunque después de escucharlo te das cuenta de que esto es realmente esta banda… y algo más.

Cara A.

Ya en el primer corte nos encontramos con lo que a mi me gusta definir como la tarjeta de presentación de los discos… el tema que da titulo al disco; Dirty Deeds Done Dirt Cheap

Y comienza al estilo clásico de los AC/DC, riff, contundencia, ritmo, cadencia repetitiva y una voz extraña, muy característica, con un toque agudo y muy solvente. Esto es la banda.

Una sección rítmica pesada y densa, muy definida, con unas guitarras trabajando sobre esta base, con entradas y salidas a placer, destacando pequeños adornos y detalles, sin demasiado virtuosismo, porque tampoco es necesario. Todo muy bien situado y firme, bonito.

En este tema tienes la esencia de este disco y de la banda. es absolutamente definitorio. Y en la parte final vemos unos toques más íntimos sobre el riff.

Se recomienda mucho volumen. (os pongo el video con la voz original y la versión mas reciente con el sustituto de Scott, Johnson).

Seguidamente nos trasladamos a Love At First Feel, con un genial arranque y seguido de cambio de ritmo inesperado que continuará todo el corte. Cadencioso, con frenadas y regreso al ritmo pesado. Coros muy de bar, todos en el mismo tono y con aspecto de descuidado, remarcando.

Los solos de guitarra son rápidos y algo mas oscuros, haciendo contraste con la sección rítmica, impasible en su cadencia.

Acaba con un silencio, dejando la caja sola, luego con coros y volviendo a ganar capas sonoras.

Big Balls, muy teatral, te recuerda a Alice Cooper, incluso al sonido del Rocky Horror Picture Show, y Scott no canta, habla todo el tema sobre la sección rítmica, dejando la guitarra con arreglos y arpegios.

Van ganando velocidad en la subdivisión (no en el tempo) y entran coros muy propios de un musical, repito, muy Alice Cooper.

Scott sigue contándote la historia, casi con sonido de marginado y borracho, con unos arreglos vocales muy característicos, adornado por coros y mas coros.

Modifica rápido el ritmo y nos deja en otro tema totalmente distinto de estilo, un rockabilly o rock de raíces… Rocker, acelerando y todo loco.

Puro rock roots y frenesí desatado en un tema divertido y vibrante, pero muy pureta. Las guitarras están algo más virtuosas y bien medidas, aunque llama la atención la gran colocación y equilibrio de la voz. Bon Scott está muy grande en este disco.

Falso final para quedar en el pedal sobre el que solea la guitarra y fade out.

Acaba esta cara del disco con Problem Child, al estilo de AC/DC, riff de inicio y poco a poco sumando los demás instrumentos para engordar y dar cuerpo al tema. esquema de blues y repetición del mismo vuelta a vuelta, con un comienzo cadencioso para luego añadir capas y resolver.

En el solo se coloca la guitarra por encima de todo, con notas más alargadas y gran claridad, para acabar fundiéndose con el resto de sonidos.

Un segundo solo hacia el final del tema para autodisfrute de Angus John y las voces simultaneas, sin apagar… un poco caos, pero todo en su sitio.

Cara B.

Aquí comienza un interesante viaje totalmente bluesero del disco, como ya apuntaba al final de la cara A.

Comenzamos el viaje con There´s Gonna Be Some Rockin´ al puro estilo blues swamp, con la voz bailona, y esquema de blues puro de 12 compases.

Tema típico para usar en directo, fácil y pegadizo, para que todos puedan corear y bailar.

Suena a blues de siempre y al mismo tiempo a AC/DC. Con las guitarras haciendo medios solos, o arreglos parciales de detalle sin estorbar al equilibrio del tema. como si fueran líneas de refuerzo o matiz. Mientras la sección rítmica está densa y gorda, muy al uso del blues.

Profusión de coros al final, para dejarnos a las puertas de Ain´t No Fun (Waiting Round To Be A Millonaire), donde la guitarra marca la melodía y el riff. Destacando sobre la batería la voz de Scott hablando y la guitarra manteniendo el tono sin cambiar, generando tensión y retardando muchísimo ese cambio que te pide el tema.

El tono del tema cambia por fin con mucha fuerza, pero tarda mucho en llegar, lo que lo hace muy impactante, siendo genial el esquema e ideal para el directo.

Vuelve la melodía con la guitarra por muy poco tiempo y el tema continua como un pedal constante para rematar con un final acelerado en el riff, dejando el bajo mas marcado.

Entramos ahora en el tercer corte, Ride On, con otro blues de corte más intimista, pedal, y con bajo intenso y muy definido, voz tranquila y sosegada y sonando como si fuera una mujer negra clásica del soul o blues… (es curioso, si consigues obviar que es un hombre blanco).

Todo es elegante con la batería pesada y de caja intensa.

Se acelera el ritmo y sumamos guitarras para volver a caer en la lenta y pesada línea de blues, haciendo el tema muy bonito y orgánico, de lo mejor del disco (y mira que es difícil de escoger).

Solo de guitarra sobre toda la base con líneas aceleradas, que no molesta a la pesada base, contrastando con ella. Se funden al final de cada vuelta y vuelven a la cadencia. Exquisito.

El último corte es Squealer, con riff y bajo fraseando (aquí ya parece que el bajista se luce… y encima es bueno) la voz casi susurrando y deajndo claro el dominio del bajo en otro delicado y buen blues, muy puro en concepción y ejecución. La voz y guitarra están para decorar muy acertadamente.

La voz gana calorías y se añaden capas que van tapando al bajo y los coros citando el título del tema… para caer en un final apoteósico… con la sección rítmica a lo suyo, insistente… gran tema.

 

Poco se puede decir que no haya quedado claro en la descripción tema a tema. este es un gran disco y el primero que he tenido el placer de poseer de una banda a la que le debo una disculpa, pues nunca fue de mis preferidas aunque debo reconocerle la grandísima calidad demostrada, incluso más que la presumida por muchos de sus seguidores.

Trabajo excelente de una sección rítmica poco conocida (en especial el bajista) y donde siempre se han destacado sus dos pilares mediáticos, como son el guitarra solista y el cantante (que ha ido cambiando).

Mi cantante favorito sigue siendo Bon Scott, el original, por distinto y curioso lo que hace con la voz (pero esto es muy opinable).

Un disco por encima de la fama que ha tenido, donde la misma se ha ido a otros trabajos de la banda. un disco para convencer a los que no somos seguidores de la banda y un disco para convencer a los oídos mas finos, en especial si eres amante del buen blues/blues-rock.

 

1976 (Australia) Epic Records

 

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