Vermú ya tiene en la calle Los zagales, un disco que aprieta el paso hacia el pop-rock sin dejar tiradas sus señas de identidad. Dentro del álbum, “Bombas” sobresale como una de esas canciones que no buscan decorar nada: pone al oyente delante de una guerra imaginada en casa para que el golpe entre sin filtro.

Hay canciones que funcionan como desahogo y otras que van directas a remover. “Bombas”, el nuevo tema destacado de Vermú, juega claramente en esa segunda liga. La banda plantea un escenario desolador en el que La Mancha aparece invadida militarmente, y lo hace sin recurrir a grandes artificios: la idea es acercar el horror, quitarle distancia geográfica y moral, y obligar al que escucha a preguntarse qué pasaría si el estruendo no sonase tan lejos.
Ahí está la clave del tema. No habla de la guerra como concepto abstracto ni como titular repetido hasta el desgaste, sino como una amenaza doméstica, casi de portal y ventana. Cuando aparece esa pregunta —“¿qué culpa tienen las madres ni los chiquillos?”— el disparo emocional va bien dirigido. No busca sentimentalismo barato, sino conciencia. Y eso, tal y como está el ruido fuera, tiene más pegada de la que parece.
Lo inquietante es que “Bombas” no nace al calor de la última sacudida internacional. Según explica la propia banda, la canción fue compuesta hace más de un año y medio. Y ojo, porque ese desfase entre composición y publicación le da todavía más mala leche al asunto: no suena oportunista, suena premonitoria. En tiempos en los que muchas canciones sociales se quedan en el eslogan, Vermú acierta al llevar el conflicto a un terreno reconocible y casi rural, lejos del cliché grandilocuente.
Además, “Bombas” ayuda a entender por dónde respira Los zagales, el tercer disco del grupo. Vermú lo presenta como su trabajo más libre hasta la fecha, uno en el que han decidido quitarse prejuicios de encima y mezclar sin pedir permiso. Hay rock, folk, pop, rumba y, sobre todo, una intención clara de hacer canciones que les representen de verdad. No es poco. En una escena donde muchas bandas acaban empastando personalidad por querer sonar contemporáneas, aquí al menos se percibe una búsqueda propia.

La producción de Manuel Cabezalí refuerza ese cambio de piel. El sonido se acerca más al pop-rock, sí, pero sin barrer debajo de la alfombra los acentos de folclore que venían marcando el carácter de Vermú. Ese equilibrio será lo que muchos miren con lupa, porque cambiar sin desdibujarse siempre tiene algo de salto al vacío. En este caso, parece una maniobra arriesgada pero necesaria.
La banda presentará el disco el próximo día 24 en la Sala Clamores de Madrid. Más abajo, en esta misma noticia, os dejamos con las fechas
Colaboraciones disco Los zagales de Vermú
El álbum también suma colaboraciones de Bewis de la Rosa, Víctor Cabezuelo y Nieves Lázaro, nombres que encajan en ese mapa donde conviven raíz, canción de autor torcida y una mirada poco complaciente al presente. Lo interesante es que Los zagales no da la impresión de querer subirse a ninguna moda concreta, sino de ordenar influencias para sonar más sueltos. Más ellos.
Y eso también cuenta. Porque en discos anteriores ya se intuía ese gusto por mezclar tradición y electricidad, pero aquí la jugada parece más abierta y más frontal. Los zagales entra con la idea de disco variado, incluso juguetón por momentos, aunque “Bombas” sea la pieza que deja el poso más áspero. La que obliga a parar.
En un panorama saturado de lanzamientos rápidos y canciones diseñadas para pasar por delante, Vermú entrega aquí una pieza con nervio y un álbum que quiere durar algo más que una semana en la conversación. No revoluciona la rueda, pero sí tiene algo cada vez más valioso: intención, identidad y una forma bastante honesta de meter el dedo en la llaga.
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Tracklist "Los Zagales" (Vermú)
- Los Zagales con Bewis de la Rosa
- Como el salmón
- Por los barbechos
- Lagartos
- La del Júcar
- Bombas
- Te estás marchando
- El fiasco final











