“Kinks Size” o cuando nació el riff de guitarra (The Kinks, 1964)

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Este clásico de The Kinks dio origen al concepto de riff de guitarra. Para todo siempre ha habido una primera vez, y éste es el disco del que “dicen” que aparece el primer riff pegadizo, reconocible y definitorio de un tema. El eterno You Really Got Me.

En una época, los sesenta, en la que lo que imperaba era el sonido british, de la onda mod, este disco es todo eso y un poquito más.

Suena a viejo, muy bien en calidad y claridad, pero no suena ni de lejos como un trabajo actual, se notan los años y se nota la técnica de grabación. Pero es un disco agradable y vibrante, de escucha rápida.

Una cosa que me ha llamado siempre la atención de los Kinks es que todos los discos que han hecho han sido distintos, por lo que si este disco no es de tu gusto o no está en tu onda, no tienes más que coger el siguiente o el tercero, etc… y ya verás cómo algo te sorprende y encaja contigo.

Edición japonesa “Kinks Size”

La edición de que dispongo es del sello Earmarck/Sanctuary Records, que es sinónimo de calidad, de buena presentación y fantástico sonido. Aunque yo tenga la edición japonesa, por lo que me pierdo gran cantidad de información de la contraportada…

Entrando en materia.

Cara A.

Beautiful Delilah tiene ritmo, caña, riff, voces, coros… lo tiene todo y lo tiene alegre, frenético. Muy mod, muy Beatles, aunque de aquella casi todo sonaba así.

Está trabajado sobre una base de blues, con fuerza, Por su velocidad casi roza lo rockabilly. El bajo, muy country, va a quintas y la guitarra rítmica llevando todo el peso.

Pasamos ahora a So Mistifying, casi una continuación del tema anterior. Aunque aquí las guitarras toman el control solista con un riff muy intenso, que deja la sección rítmica muy densa, cubriendo los huecos.

La guitarra se queda sola con el tema y las voces repiten el estribillo. Simpleza por bandera.

En Just Can´t Go To Sleep, la sección rítmica marca todo sobre la guitarra. Cuenta con voces dobladas y muy bien moduladas, dejando una melodía que rematan los coros. Estos últimos muy remarcados, característicos de esa época.

La guitarra no pisa a nadie, casi está de tapado marcando de forma sutil el ritmo. El protagonismo lo tienen la voz y los coros. Tema corto y rápido.

El cuarto corte es Long Tall Shorty, muy rockero, sobre un pedal constante y estructura de blues, con voz rota, de chico malo del barrio. La guitarra rompe el final de cada frase como si fueran vientos. La calidad sonora es muy elevada.

Nos sigue I Took My Baby Home, uno de sus éxitos de primera época, totalmente mod, con la voz casi a capela en los coros. Es un blues sobre armónicas, con un bajo algo más presente y la batería muy machacona.

El solo es de armónica y nos mete, sin recrearse, en  I´m A Lover Not A Fighter, con un riff de guitarra presente desde el inicio, con distorsión. Es un tema muy rockabilly, de voces rotas y crudas, con un bajo que suena a contrabajo, no solo por sonido, sino por técnica y ritmo.

Acaba esta cara con el tema que justifica todo este disco, You Really Got Me. Aquí se define el concepto de riff de guitarra, con el pedal que establece la guitarra principal repitiéndose siempre, modulando con el tema, pero siempre con el mismo fraseo. Se acelera, gana fuerza y vuelve al principio. Es un tema perfecto. La voz es la voz ideal del rock y la sección rítmica deja todo el protagonismo a la guitarra, que aquí es la reina.

El solo es casi heavy, no debemos olvidar que estamos en unos años en los que no se tocaba así.

Cara B.

Empieza por Cadillac, con una guitarra muy clara, con eco raro y muy grave. El sonido de la grabación es oscuro. La voz y los coros responden en segundo plano con un bajo muy opulento, pero poco definido. La batería marca todo, pone orden.

Por momentos el bajo es progresivo y se mete en un bajo caminante, muy jazz. Armónicas sobre las guitarras llevando la melodía y haciendo el solo. Las voces son las protagonistas, aunque son sucias, turbias. Como un mantra.

En Bald Headed Woman la guitarra arpegia y la voz entra grave, casi sola. Las voces son sureñas, muy country y muy americano. El teclado se deja oír de fondo. Hay una cadencia un tanto étnica y entonces aparece un cambio fuerte de ritmo, sobre un bajo juguetón -este bajista tiene formación jazzera- y un piano saltarín de fondo, conduciendo todo el tema. El final es abrupto.

Revenge tiene un riff muy parecido al de “You Really Got Me”, con la armónica dando peso al tema. Pero pronto se aleja de ese riff inicial y empieza a sumar capas. Es un tema sin voz, instrumental, en el que sólo los coros tienen cabida.

El cuarto tema es Too Much Monkey Business, donde volvemos a las raíces del rock, con un pie en el rockabilly o en el rock de los 50s. Es divertido y dinámico. En él volvemos a tener un bajo con sonido contrabajo, con la guitarra llevando el peso rítmico, con fraseo rápido en el solo. Las voces y los coros cantan juntos, doblándose.

Continuamos con I´ve Been Driving On Bald Mountain, y otra vez caemos en el sonido country, americano, con un pedal de bajo eléctrico y una batería muy mecánica. La voz está rota y la guitarra acústica rítmica suena intensa.

Encarando la recta final llegamos a Stop Your Sobbing, donde destacan las voces armonizadas en el que quizás es el tema más melódico del disco. Tremendamente mod. El tema es muy simple, fácil al oído y de estructura muy cómoda e intuitiva.

Finalizamos con Got Love If You Want It. La armónica marca la melodía y se mueve sobre la sección rítmica. El sonido es de boogie. La voz, algo aguda, tiene un eco de fondo. Recuerda a lo que luego hizo Canned Heat.

El tema frena y baja el volumen, para recuperar el pedal rítmico e iniciar una aceleración, subiendo de intensidad. De repente estamos en un rock intenso y volvemos a relajarnos, a templarnos para caer en el boogie.

Es el tema más complejo de estructura, con cambios de sonido y de ritmo. El solo está construido sobre la base de un blues acelerado.

En conjunto no es un disco pretencioso, aunque sí marcó un época. Luego vendrían trabajos de esta banda que la situarían en un nivel muy, muy alto.

Pero este disco es un referente para los amantes de la guitarra, aunque solo sea por tener el mítico You Really Got Me. El resto del disco es muy bueno y la calidad general es enorme, a pesar de situarse en una época donde el estéreo era un lujo y grabar con 4 pistas era el top técnico.

Las voces son soberbias y los hermanos Davis ya apuntaban maneras de su nivel compositivo, que luego llevarían a otra dimensión.

En definitiva, un gran trabajo para conocer el inicio de una banda que dio mucho más de sí. Pocos podían toser a los Kinks a mediados de los 60s.

Escucha obligada.

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About Author

Bru Vidal

Nacido en Vigo, y metido en el mundo de la música de forma tardía. Desde temprana edad su obsesión musical era el bajo eléctrico, en parte por culpa de John Deacon (Queen), y en cuanto pudo se metió de lleno con el citado instrumento. En su formación, continuada, deja un importante espacio para el jazz, de donde extrae ideas y recursos a la hora de plantear sus composiciones. Es músico, arreglista y compositor en la banda Winter Project, en la que se esfuerza por desarrollar su experiencia musical. Se siente a gusto en prácticamente todos los estilos musicales, aunque está más cómodo en el jazz y rock de los 60s, y 70s. Gran aficionado al disco de vinilo y a analizar discos para obtener de ellos información útil para mejorar como músico. Luthier aficionado colaborador de la marca Galicia Customs Guitars, ha desarrollado y diseñado varias guitarras y bajos eléctricos. Actualmente usa de forma habitual varias de sus creaciones y en su banda también alguna guitarra es de su factura.

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