Impacto sonoro en la rareza del mes, con Dead Man, de Josefus (USA,1970)

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Hoy os presento a un grupo denso, psicodélico, progresivo, rockero, experimental y, sobre todo, con mucho gusto por el sonido oscuro, por las voces rudas, y sobre una base rítmica excelsa, gruesa y muy presente.

Esta oscuridad es la que te lleva a lo luminoso, a la excelencia sonora, al cuidado de los matices, a una sensación de desahogo sonoro notable, todo parece una jam session, todo parece medio improvisado, pero medido y muy contundente. Los músicos no se esconden, se divierten, desarrollan su sonido dentro y para la banda.

Baterías dominadoras de Doug Tull, un bajo muy articulado y con frases imaginativas y presentes por parte de Ray Turner, las guitarras distorsionadas, a veces en segundo plano, y sin ser intrusivas, de Dave Mitchell, que además es uno de los responsables de la mezcla. Y una voz característica, personal, oscura, como descuidada veces (nada mas lejos de la realidad) en Pete Bailey…

Es decir, una banda de músicos, prácticamente, desconocidos y con un resultado brutal.

Grabado en USA entre diciembre de 1969 y principios de 1970…. Así firman en Dean Man, una obra que tiene un tema central de mas de 17 minutos, y que le da título…. Una obra digna de escuchar bien acomodado y con un buen equipo estéreo.

La portada del disco es extraña, un poco desconcertante, un cráneo humano como único punto focal, una contraportada tradicional, con la foto de los componentes de la banda. Y esta edición en vinilo nos regala, además, tres temas.

Cara A. Dead Man.

Arrancamos con Crazy Man, sutil inicio y riff marcado, la sección rítmica entra para reforzar el riff con el bajo eléctrico y meter peso. Aire blusero, y con olor añejo. Siempre densa y de bajo potente. Tema pegadizo, cadente, hipnótico y perfecto inicio para engancharte al resto del disco.

El segundo corte es I Need A Woman, recordándote el sonido de Blue Cheer, otra banda bastante desconocida y de onda similar a Josefus, con notables distorsiones guitarreras y riff marcado para acompañar la voz. Aparece una segunda guitarra de fondo, más limpia y sobre sección rítmica bien opulenta.

Frenadas en el tema para coger aire al resguardo de las guitarras, medios silencios que dan entrada a la armónica y con ella el solo, reforzado por la guitarra. El bajo respira.

Nos metemos, ahora, en un cover muy interesante. Gimme Shelter, de los Rolling Stones, con bajo muy protagonista, juguetón y articulado, duro, distorsionadas guitarras, voz medio apagada y como alejada, en segundo plano, descuidada, abandonada. Visten una versión con mucho gusto, la dejan respirar, fluir, y los instrumentos parecen como fundidos, como ambientales. Líneas progresivas de bajo al final, para acompañar la voz.

Y tras esta perla volvemos con sus temas propios, de la mano de Country Boy, con batería muy rítmica y dando entradas a las guitarras. La voz entra tarde, sin agobios y como desganada. El bajo rellena y empuja por momentos, con fraseos notables y muy en la onda de como sonaría con Hendrix (obviamente con otro sonido).

Este tema tiene un aire a musical inglés de los 70s, con una cadencia que te convence.

Llega Proposition, con bajo y batería al riff ágil y las guitarras sumando, frenando y cambiando de ritmo, la voz es la última en aparecer. Ritmo vacilón y bailable (más o menos), y guitarras de fondo jugando. Todos los instrumentos son clave y sus capas ayudan al efecto sonoro y definición de la banda, pero ninguno destaca como solista sobre los demás, trabajan muy a favor del sonido de conjunto.

El bajo con una gran línea hacia el final, para volver al tema.

Ahora nos metemos en unos de los bonus track del vinilo (qué curioso… esto lo hacían antes en los CDs), Get Off My Case, y empezamos con los platos, guitarras a sumar (casi sonando a película del oeste) y el bajo aparece para quedarse con plaza fija.

Guitarras con líneas melódicas finas, sonido muy cuidado y solvente, ganando fuerza con toques elegantes y todo muy medido. Otra guitarra grave doblándose con el bajo.

La guitarra marca líneas muy agradables y creadoras de atmósfera, el sonido es inmejorable.

El siguiente corte (último de la cara A) es otro bonus, A Social Song, con riff duro, fuerte, bajo grueso con distorsión y guitarras en la misma onda. La batería limpia la escena sonora y le quita sensación de opresión.

En los solos el bajo se queda con una línea muy elaborada para jugar con las guitarras y doblarlas.

 

Cara B. Dead Man.

Encaramos el otro lado del vinilo con un corte que realiza la función de intro de lo que será el tema principal del disco. Nos metemos en Situation, vigorosa, con bajo muy definido y protagonista, sobre una voz, algo radiofónica, que juega con la melodía. Este bajo es inagotable y lleva todo el peso… así sin más dilación pasamos a escuchar la joya de la corona, la cual justifica la compra de todo el disco (y eso que el resto de cortes no desmerecen). Dead Man, sonido lejano… ambiente puro, y el bajo sólo, apenas unas notas comenzando una cadencia que se mantendrá como nexo todo el tema. Fuerte reverb, con tintes étnicos, por momentos te puede recordar a Dr. John, con su Gris Gris, esto va para rato… no aparentan tener ni prisa ni saber lo que van a hacer. Van ganando cuerpo y solidez, parece que se van encontrando poco a poco, suman sonidos y el bajo mantiene el pedal constante, el riff.

La guitarra mete sonido y efectos, prueba, juega, evoluciona, busca límites y se vislumbra la melodía principal, parece que la han encontrado así, como improvisando.

Siguen elaborando el tema y tras 3 minutos aún no lo tienen claro, apareciendo la voz y generando un reinicio del proceso, dura y desesperanzada, modulando apoyada por el bajo. Pura psicodelia y fuertes olores progresivos, puro sonido y mucho feeling.

Aparece un solo o algo parecido, con la guitarra articulando líneas y gustando cara el público, relajada y siempre sobre la constante base. Solo largo, parece un tema completo, independiente e instrumental. Gran juego estéreo de las guitarras, vacilándote de un canal al otro. Saliendo de esta parte del tema con una modulación y nos deja sobre los platos de la batería, cambiando el ritmo y acelerándolo todo, con otra línea del bajo, distinta, complementaria, está muy lejos y parece que se acerca, cabalga.

Cambio de riff y melodía, como una mini ópera rock, las guitarras van rápido y alcanzan el climax, frasean de forma distintiva, el bajo apoya y  resalta, para volver al tema principal, serenándose la voz y llegando relajados al final… Temazo.

Y finalmente otro regalo, otro bonus track, Feeling´Good, ritmo y más ritmo sobre la sección rítmica, guitarras con distorsión con mucha alegría. Es una intro muy larga y al final la guitarra da paso a la voz, con un estéreo muy definido y el sonido muy cuidado. El bajo articula unas líneas perfectas, bonitas… buen broche final del disco.

Es difícil definir este disco, cosa habitual cuando los discos cabalgan entre lo psicodélico y lo progresivo, entre lo experimental y lo melódico. El buen hacer de esta banda es incuestionable, y la sección rítmica realiza un trabajo perfecto, dominando la atmósfera opresiva y onírica de forma magistral.

Es una de esas rarezas a las que llegas porque alguien lo cita un día en un artículo, o porque alguien te pone una pequeña muestra, casi con miedo por lo que puedas pensar, o cuando alguien comenta que un amigo le dijo, etc…

Es una joya, tanto por calidad sonora como por planteamiento musical. A nivel instrumental todos destacan, precisamente por no pisarse entre ellos y por dejarse muchísimo espacio para la expresividad de cada uno. La voz es muy interesante, gusta y convence desde el primer minuto.

Mucha gente debería atreverse con este género musical y con piezas de este calibre, quizá a más de uno le pueda cambiar la cabeza…. Muy, muy recomendable.

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About Author

Bru Vidal

Nacido en Vigo, y metido en el mundo de la música de forma tardía. Desde temprana edad su obsesión musical era el bajo eléctrico, en parte por culpa de John Deacon (Queen), y en cuanto pudo se metió de lleno con el citado instrumento. En su formación, continuada, deja un importante espacio para el jazz, de donde extrae ideas y recursos a la hora de plantear sus composiciones. Es músico, arreglista y compositor en la banda Winter Project, en la que se esfuerza por desarrollar su experiencia musical. Se siente a gusto en prácticamente todos los estilos musicales, aunque está más cómodo en el jazz y rock de los 60s, y 70s. Gran aficionado al disco de vinilo y a analizar discos para obtener de ellos información útil para mejorar como músico. Luthier aficionado colaborador de la marca Galicia Customs Guitars, ha desarrollado y diseñado varias guitarras y bajos eléctricos. Actualmente usa de forma habitual varias de sus creaciones y en su banda también alguna guitarra es de su factura.

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