El legado de Belfast aterriza este verano en nuestras salas para demostrar que el blues-rock no se hereda solo en los papeles, sino en las yemas de los dedos. Jack Moore, escudado por la voz de Quentin Kovalsky, se prepara para una gira que mezcla el culto a la leyenda de su padre con la dentellada de sus propias composiciones.

Llevar el apellido Moore en una funda de guitarra no debe de ser moco de pavo. Para Jack, hijo del eterno Gary, esa sombra es una mezcla de bendición y castigo que solo se sacude a base de actitud en las tablas. Este agosto, el irlandés cruza el charco para recordarnos por qué el Blues con mayúsculas sigue siendo el motor de todo este tinglado, alternando los clásicos que nos erizan la piel con el material de su reciente ‘Electric Ladyland’.
«Ser hijo de Gary Moore es a la vez su bendición y su maldición»
La realidad es que Jack no tuvo prisa por colgarse la seis cuerdas, pero cuando el veneno del rock entra, ya no hay antídoto que valga. Tras curtirse compartiendo escenario con instituciones de la talla de Deep Purple o Thin Lizzy, el guitarrista ha sabido encontrar su propio tono. No viene solo a ejercer de busto parlante de su progenitor; viene a repartir estopa con un sonido empastado que bebe directamente de la fuente de la emoción pura.
A su lado estará Quentin Kovalsky, un tipo que no es un simple invitado, sino el timón vocal y creativo del proyecto. Se conocen de memoria, han sudado en cientos de bolos y esa complicidad se nota en cuanto el primer lick de «Still Got The Blues» empieza a flotar en el aire. Si rascamos un poco en su propuesta, lo que encontramos es un muro de sonido que respeta el canon pero que no tiene miedo a meterle zapatilla cuando la canción lo pide.

Para los que estuvimos allí, en las distancias cortas de las salas o en la humedad de los festivales del norte, sabemos que el blues-rock de esta estirpe es un valor seguro que rara vez falla en el noroeste. Aunque esta vez las fechas se nos quedan un poco a desmano de Galicia, bajarse a Madrid o subir a Piloña para ver cómo llora esa Les Paul es casi una obligación para cualquier «connoiseur» de la cera asfáltica. Temas como «Parisienne Walkways» o «Midnight Blues» convivirán con sus nuevos cortes, demostrando que la sensibilidad musical de este dúo tiene cuerda para rato.
Lo que nadie te cuenta es que estos conciertos suelen ser un caramelo para los paladares más cafres que buscan algo más que pirotecnia barata. Es rock de «Q», de calidad, de ese que te deja el cuello roto de tanto asentir al ritmo de un shuffle bien ejecutado. Una apuesta que refresca el panorama estival y nos recuerda que, mientras haya un Moore con una guitarra en la mano, el fuego en el foso está garantizado.
Entradas para Jack Moore & Quentin Kovalsky Tour 2026
La gira pasará por Zaragoza, Piloña, Madrid, Burlada, Sarón y Barcelona entre el 31 de julio y el 8 de agosto de 2026. Se recomienda estar atentos a las plataformas habituales de venta y a las redes de las salas (Rock & Blues Café, Sala Revi Live, Sala Upload) para no quedarse sin sitio en esta comunión de blues y rock.










