Buen gusto y rock de siempre con Atlas en su “Nuevos Tiempos, Viejas Costumbres”

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Bru Vidal nos descubre el rock de siempre del disco “Nuevos tiempos, viejas costumbres”, de la banda madrileña Atlas. Un trabajo con un sonido y producción bien cuidadas, que muchos definen como la obra maestra de esta veterana banda formada por ex miembros de Barón Rojo o Niagara.

Este disco ha sido para mi una gran sorpresa. No soy demasiado afín al rock en lengua española, básicamente por la sonoridad de nuestras palabras y rimas, pero he de decir que en este disco y con esta banda todo fluye. No me he encontrado para nada incómodo.

La veteranía de esta banda se traduce en unos temas bien cuidados y estructurados. No es una banda de sonido fresco y moderno, sino que van más lejos, es una banda con un sonido medido y que funciona, con cambios de ritmo y fraseos donde impera el buen gusto, no las prisas ni la intención de demostrar nada a nadie. Incluso el diseño gráfico recuerda a otra época, con acabados de gran calidad, fotomontaje y grafismo muy particular.

Por la edad de los integrantes ya te esperas algo a caballo entre finales de los 70s y los 80s, y es en esta década donde se encuentran más cómodos, con un cierto aire Rainbow.

Cara A

Empezamos este viaje con ritmo, peso y contundencia sonora. Esperaré es el primer corte, que ya te sitúa en lo que esta banda es: sonido articulado con gusto ochentero, de siempre, marcado con una voz épica, con tendencia a mantener las notas largas y coros de refuerzo.

La batería y el bajo eléctrico son pesados y firmes, y las guitarras con un riff muy marcado. Las capas están muy bien separadas y la sonoridad general es muy americana.

El solo de guitarra frasea mucho, está muy claro. Con voces muy espaciadas y buenos efectos sonoros, no demasiado intrusivos, y bien escogidos. Todo es perfecto, todo es clásico.

En Cosa de Valientes el bajo entra con fuerza, con pedal constante y guitarra para rematar las frases. Modula de forma tradicional sobre una estructura de blues, fórmula que siempre funciona.

La voz y los coros están muy bien metidos, a placer. El sonido es muy puro y con efectos bien jugados. Transmiten la impresión de que los músicos están relajados, los instrumentos funcionan con naturalidad y se están divirtiendo. Se dejan mucho espacio entre ellos para desarrollar sus arreglos y jugar con el tema.

El solo es fino, con progresiones y escalas bien colocadas. Cierto olor a Satriani, pero sin exagerar, con personalidad propia.

Entramos así en Culpable, con un inicio algo Beatle, está claro de que fuentes se han nutrido… intimista y profunda, cuenta con una sección rítmica densa, que la convierte en una balada lacrimógena con cambios al estilo de los ochenta.

Es un heavy melódico con movimientos rítmicos notables y muy medidos, con la batería a contra y un solo de guitarra romántico, llorón… muy bueno y con gusto -no todo tiene que tener prisa y urgencia-.

Para cerrar esta primera y agradable cara A tenemos Vete Al Infierno, inicio muy barroco con un pie -o los dos- en Rainbow. Es un tema que te hace recordar una época gloriosa y te deja una sonrisa clavada en la cara.

El tema tiene mucho ritmo y la banda suena consistente, con la guitarra libre y el bajo divirtiéndose por el fondo de la escena sonora.

Los teclados son totalmente Deep Purple y lo mismo sucede con las voces. A veces te das cuenta de que están cantando en español, pero funciona.

Ya en la cara B seguimos gozando.

Gritaremos No, comienza de forma algo sutil, con guitarra estilo dobro de fondo y un sonido “swamp” sureño, para luego entrar todos juntos con vigor y un sonido más cercano. La guitarra marca un riff de ritmo contundente y la voz se queda fraseando sóla.

Riff y más riff, donde el bajo juega. Parece que la guitarra va a lo suyo con perfecta medida y elegancia. Los huecos y el respeto mutuo son extraordinarios. Es curioso, pero igual la edad y madurez de los músicos permiten esta sensación de educación y saber estar.

En Un Sueño Cumplido comenzamos de nuevo con un riff muy marcado y otra vez nos sumergimos en los 80s, con voces y coros reforzándose.

Las guitarras suenan muy americanas, un sonido hard rock hacia Kiss, con fraseos más veloces, mas gimnásticos.

En Mil y Un Pedazos nos aceleramos, cabalgamos sobre un riff poderoso, transmitiendo la sensación de ser un tema de directo, potente, no muy especial, no muy particular… pero de los que siempre te van a funcionar, de los que haces para la galería, de esos que hacen que todo el mundo se venga arriba en un directo.

Para remate del disco te llevan a Somos Una Misma Voz, y el sonido imperante se mete en un ambiente de curioso gusto irlandés… y no dejas de pensar en Gary Moore. Todo el tema rezuma vigor. La guitarra está pasándoselo bien, articula y desarrolla un sonido abierto, te está hablando.

Para mi ATLAS han sido una sorpresa sonora, un torrente de recuerdos de una época pasada. Es un producto completo, bien definido y que logra lo que busca.

No es un disco rompedor -no todos lo tienen que ser-, ni es un disco de sonido vanguardista, aunque la producción sí que es moderna en cuanto a limpieza y presión sonora. Pero es un disco con gusto, con ambiente, con espacio para que te recrees. Deja y permite que los escuches apreciando los detalles, los juegos de cada músico. Está claro que hay respeto entre los miembros de la banda y eso te lo transmiten.

Buena escucha y muy recomendable.

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About Author

Bru Vidal

Nacido en Vigo, y metido en el mundo de la música de forma tardía. Desde temprana edad su obsesión musical era el bajo eléctrico, en parte por culpa de John Deacon (Queen), y en cuanto pudo se metió de lleno con el citado instrumento. En su formación, continuada, deja un importante espacio para el jazz, de donde extrae ideas y recursos a la hora de plantear sus composiciones. Es músico, arreglista y compositor en la banda Winter Project, en la que se esfuerza por desarrollar su experiencia musical. Se siente a gusto en prácticamente todos los estilos musicales, aunque está más cómodo en el jazz y rock de los 60s, y 70s. Gran aficionado al disco de vinilo y a analizar discos para obtener de ellos información útil para mejorar como músico. Luthier aficionado colaborador de la marca Galicia Customs Guitars, ha desarrollado y diseñado varias guitarras y bajos eléctricos. Actualmente usa de forma habitual varias de sus creaciones y en su banda también alguna guitarra es de su factura.

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