El Polígono Malpica de Zaragoza no es precisamente un idílico paraje de postal, pero en enero de 2025 se convirtió en el epicentro de un seísmo de baja frecuencia que llega para agitar los cimientos del rock alternativo euskaldun y aragonés. Bajo el nombre de BURZ surge un trío de veteranos curtidos en mil batallas que, lejos de vivir de las rentas de sus antiguas y respetadas formaciones, se ha encerrado durante dos años en el local de ensayo para parir una apuesta que huye de lo comercial.
La alianza entre Guillermo, Fer y Arturo —nombres indisolubles a la historia de El Corazón del Sapo, Kuraia, Estricalla o Monaguillos sin Fronteras— se materializa en un plástico homónimo autoeditado bajo el sello A Zaguera Internacional Records, cuyo lanzamiento en vinilo y formato digital está fijado para principios de julio. Probablemente será una descarga de pura tralla donde la memoria histórica y la mirada hacia adelante se entrelazan sin filtros corporativos.

Vas a encontrar guitarras corrosivas, aupadas por baterías y bajos contundentes, que se entrelazan con un abanico de melodías vocales que acaban por abrirse paso dibujando poco a poco un paisaje nuevo.
En BURZ no hay trampa ni cartón, ni algoritmos dictando los tempos. Las canciones se fraguaron desde la artesanía más absoluta, contando con las mezclas de Karlos Osinaga (Lisabö) entre el calor industrial y la resistencia cultural de Bonberenea en Tolosa. Fer despliega un abanico vocal que araña y cura a la vez, cantando con la naturalidad del que domina el castellano, el aragonés y el euskera sin que suene forzado. No es un ejercicio de estilo; es una necesidad lingüística y territorial. Además, el disco cuenta con la frescura de colaboraciones intergeneracionales como la de Lizer Ladrero al piano y pandereta, rompiendo la simetría del rock más predecible.
BURZ no ha venido a dar un bolo cómodo para nostálgicos en una sala; su fuego en el foso está hecho de agua, tierra y lluvia pesada. El adelanto audiovisual «Tecno-Feudalista«, con vídeo a cargo de Luis Fegré, ya dejó claro que la actitud macarra sigue intacta, pero refinada por la experiencia. Es música para bailar bajo la tormenta, literal y metafóricamente.
Pre-order para el vinilo de BURZ
La banda ha optado por el camino de la independencia total, huyendo de las grandes plataformas de distribución tradicionales. El disco ha sido autoeditado y la única manera de asegurar una copia física del vinilo antes de su lanzamiento oficial en julio es a través del pre-order on-line que el grupo ya ha habilitado en sus canales oficiales. No te duermas si quieres hacerte con una copia; el circuito artesanal no entiende de stock infinito.
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